El Rito
Escocés Antiguo y Aceptado es, probablemente, el
rito masónico más
practicado
y extendido en el mundo. Es fruto de la evolución
producida a principios del
siglo XIX
del sistema escocés practicado en Paris a principios
de la década de 1760.
Designado
por las Constituciones Latinas de la Orden como
“Antiquus Scoticus
Ritus
Acceptus”, o “Rito Escocés Antiguo y Aceptado”, es
el título que ha sido
adoptado
generalmente.
El primer
rito escocés fue el Rito Escocés Filosófico de la
Logia Madre de
Marsella
(ca. 1750), de 18 grados. Tras el primer Rito
Escocés Filosófico, apareció el
Rito de
Heredom o de Perfección, compuesto por el Consejo de
Emperadores de Oriente
y Occidente
(París, 1758). Importado el Rito de Perfección de 25
grados a América por
Étienne
Morín tras recibir una patente del rito, el número
de grados se amplió,
surgiendo
el Rito Escocés Antiguo y Aceptado de 33 grados, con
grados como el
Caballero
Kadosh.
Una
circular del 4 de diciembre de 1802, dando a conocer
al mundo masónico
"la
creación en Charleston de un Supremo Consejo de los
Soberanos Grandes
Inspectores
Generales, grado 33º y último del R.E.A.A." indica
que el 31 de mayo de
1801 (año
anterior), fue constituído el Supremo Consejo de los
Estados Unidos de
América,
con gran solemnidad, por los Hermanos John Mitchel
(irlandés, coronel del
ejército) y
Frederick Delcho (nacido en Londres, de origen
prusiano, médico y pastor de
la Iglesia
Episcopal americana), siendo completado hasta 11 el
número de Grandes
Inspectores
Generales cofundadores en el curso del año 1802. Los
dos Grandes
Inspectores
siguientes, por orden de fechas, fueron el conde de
Grasse-Tilly y su suegro,
Delahogue
(ambos franceses y católicos) a los que se unieron
luego otros seis
(cooptados). Alejandro Augusto de Rouville,
marqués-conde de Grasse Tilly, era ya
entonces
Gran Comendador del Supremo Consejo de las Indias
Occidentales, con sede
en Haití.
Ese primer Supremo Consejo (el precedente del de
Charleston) se fusionó en
1821 con el
Supremo Consejo de Francia, creado tambien por
Grasse-Tully en 1804.
El Rito
Escocés Antiguo y Aceptado arribó a Europa, y más en
concreto a
Francia, de
la mano del conde de Grasse-Tilly, tras obtener una
patente de Charleston.
Grasse-Tilly
retocó algunos rituales y enseñanzas y su obra
constituye hoy más o menos
el Rito
Escocés Antiguo y Aceptado que se conoce en Europa.