Los
masones nos agrupamos en Logias que se reúnen en
general de una hasta cuatro veces al mes, bajo la
dirección de un Venerable Maestro, elegido por los
miembros de la Logia.
Las Logias se reúnen y realizan todos sus trabajos a
la Gloria del Grande Arquitecto del Universo.
La Masonería simbólica consta de tres grados:
Aprendiz, Compañero y Maestro Masón.
Las Logias se agrupan en Grandes Logias, a las que
ceden una parte de su soberanía y bajo cuyos
auspicios (Carta Patente) celebran sus reuniones.
En todo territorio, ya sea de ámbito nacional, o
estatal, existe una y sólo una Gran Logia regular,
lo que actualmente eleva el total de las mismas a
unas 155 en todo el mundo.
No existe autoridad internacional alguna que pueda
dictar normas de obligado cumplimiento por parte de
las Grandes Logias, que gozan de absoluta soberanía
e independencia, las unas de las otras, en el
territorio de sus respectivas jurisdicciones.
No obstante, se realizan periódicas reuniones de
Grandes Logias, generalmente por zonas geográficas,
que estudian conjuntamente los temas que les son
sometidos y llegan a conclusiones, recomendando a
todas su aceptación.
Las Grandes Logias, al establecer el mutuo
reconocimiento, proceden al intercambio de
Representantes que tienen funciones y categorías
similares a las de los diplomáticos entre naciones
amigas. Cuando dos Grandes Logias han formalizado el
mutuo reconocimiento, los miembros de Logias de sus
jurisdicciones pueden intercambiar visitas y son
siempre fraternalmente acogidos.
Toda Gran Logia está gobernada por un Gran Maestro,
elegido por los representantes de las Logias de la
Jurisdicción, reunidas en asamblea. El Gran Maestro
tiene las atribuciones y limitaciones que establece
la Constitución y Reglamentos Generales de la Gran
Logia.